La Coctelera

rincones

Categoría: Poemas

30 Junio 2008

ZONA CERO


El aire es denso como el humo en el limbo gris, ingrávido

en su vacío infinito, estremecido de sí mismo,

en la nada absoluta donde no resuenan

ecos de palabras, ni de risas, ni de lágrimas.

Lejano a todo, también yo vacío, también yo limbo,

no siento a nadie a mi alrededor,

ni siquiera a ti, ni siquiera a mí...

Solo la oscuridad habita estos muertos silencios,

contra los que reverberan mudamente

las voces inútiles de quienes caminan a mi lado,

y hasta el lamento del corazón, que me duele...

Ausente, veo pasar, desdibujándose, la vida.

Duerme aquí, como cadáver, lo que siento.

Vela la soledad, que me recorre, viva, gritando, las venas.

En la zona cero no habrá mañana sol para mí.

Pero siempre me gustó la luna...

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17 Junio 2008

TRISTEZA

Tristeza es uno de esos días otoñales teñidos de un gris plomizo, sucio, amenazador. Uno de esos días llorosos, pero sin lluvia que les lave la cara, que traen flotando en el ambiente una melancolía que a veces llega a ser opresiva.

Es el árbol de ramas ya casi peladas del que se desprende ante mis ojos una hoja marchita, amarillenta, que se columpia débilmente en su caída en un vano intento por parecer que está viva, aun sabiéndose muerta.

Es ver también con las ramas casi peladas ese otro árbol del que cuelgan ilusiones, deseos, la esperanza de que algo cambie en nuestras vidas; es ver cómo cae de él una más de esas hojas balanceándose tan ajada, tan sin vida, ante mi mirada impotente.

Es el banco de un parque compartido con la persona inadecuada.

Es la imagen de alguna foto que debí romper hace tiempo.

Es la lluvia callada, triste, apagada, casi desganada, la que cala bobamente solo porque es lluvia, la que cae sin sangre en sus venas.

Es el cansancio en el descanso.

Es la noche perpetua, sin esperanza de que alumbre el día.

Es un campo sembrado sin manos que recojan sus frutos.

Es la nostalgia del recuerdo de lo que jamás viví.


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2 Junio 2008

ROSA DE NOVIEMBRE

Cae un día más de las ramas,
como se deshoja la rosa de noviembre.
Se arrastran lentas las horas por la esfera del reloj,
todas esas que llegaron tarde a su cita con la vida.
Y por alguna escondida grieta de la maquinaria
escapan con la noche, que se expande y se hace cuadrada,
como la habitación, que se hace otoño, como la rosa que la habita,
para seguir, horas y noche, al cortejo fúnebre acompañadas
de los últimos pájaros de agosto, ya moribundos,
de los primeros y tristes pájaros de septiembre,
del olor a pétalos marchitos.
Tras los cristales de la ventana,
punteados de gotas muertas de lluvia,
desfilan los cadáveres de las primaveras que no pudieron serlo,
los de veranos tan estériles como los pechos
con que amamantó la tierra a la rosa,
a la ajada rosa de noviembre, que quiso ser mujer,
pobre rosa, y que ya solo destila terpenos
acibarados como lágrimas.
Alborea la mañana, un lívido y apenas tibio sol otoñal
hace dolorosos esfuerzos por horadar oscuridades,´
por iluminar las orillas de aguas que no fluyen,
nubes que no se deslizan en el cielo, ´
las decrépitas paredes de la casa, silueteadas
por verdinoso y húmedo musgo.

Cayó noviembre como un verso deshojado,
sin resuello, inútilmente olvidado.
Y ella, que ya no vivía, se deshizo en lágrimas
por todas las primaveras encerradas en los necios otoños.

Joaquín Marín

Y la rosa, asustada de sus propias espinas,
se deshojó a sí misma,
por no dar tiempo a que el tiempo la deshojara.

RENAISSANCE

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20 Mayo 2008

DESEO

El deseo ha encendido una hoguera en mi pecho;
mi piel arde hasta evaporarse las gotas
que mis poros transpiran cuando tus ojos habitan los míos,
cuando contemplo tu boca entreabierta y expectante,
y siento tu aliento rozar mi cuello.
Calma las llamas, la sed de mi piel,
recórrela entera con tu cálida lengua,
delinea con ella un reguero de humedad
que alcance cada secreto rincón de placer,
que bruña cada una de mis perlas,
y abra mi carne en flor,
redobla mi deseo, apaciguando y a la vez reavivando brasas.
Y cuando la pasión arquee mi cuerpo estremecido,
bésame, embriágame con un beso húmedo,
ardiente, mordido, rasgado, lamido, descendiente...
Dulce dolor en el cuerpo, calma ansiada en el alma...
Muerde con salvaje ternura mis labios para ahogar mis gemidos,
tatúa en carmesí mi espalda con tus uñas,
tus manos mojadas en ríos de agua salada.
Que tu cuerpo, brillante y humedecido por el fuego que nos abrasa,
resbale sobre el mío mientras celebras embriagadora liturgia,
comiendo y bebiendo de él.
Sí, bebe de mí hasta que se me derrame la vida en tu boca,
déjame beberte, derrámate y derrámala en la mía,
vaciémonos las entrañas hasta quedar exhaustos.

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5 Mayo 2008

MÁSCARA

Todos tenemos algún amigo de quien podríamos decir que es especial, con quien nos compenetramos con tal naturalidad que a veces no se sabe dónde comienza el pensamiento del uno y termina el del otro, y tengo la fortuna de que en mi caso también sea así. Nos gusta escribir a medias, y aunque eso conlleva sus dificultades, por lo general cada cual es capaz de continuar la idea o los sentimientos puestos en el papel por el otro. Desde luego no siempre nos ponemos de acuerdo a la primera, claro, pero para decir la verdad, esa es la parte más divertida...

Este es uno de esos trabajos en común.


MÁSCARA

Silba el viento, y barre calles y almas cuarteadas y cenizosas.
Sumándose al silabario de oscuros sonidos de la noche,
el latido del reloj se confunde con los del corazón.

Tic tac..tic tac...

Sus sonidos se van apagando lentamente,
y con ellos el corazón del Hombre;
droides en mis convulsos sueños gritan su muerte.
Humanos en movimiento sincopado, mecánico,
encadenan su Libertad a la palabra vacía,
falaz y hueco repique de campanas.
Ante una taza de café que oculta mis más callados pensamientos,
hoy colillas olvidadas, ayer ascendentes volutas de humo de esperanzas,
contemplo las metálicas estrellas que remachan
dolorosamente la noche a un ingrávido firmamento,
las gotas carmesíes que éste destila por sus heridas.

Mientras bebo sin ganas del negro líquido retinto en vida muerta,
regresan mis ojos a mi aposento y pasean, acorralados,

las paredes, el reloj que marca el final en punto, el espejo...
Tu imagen en él, entre cadenas rotas y máscaras de metal al fin quebradas,
me hace señas y me anima a cruzar al otro lado.
Se licuan la noche, los tabiques de la habitación...
Y cruzo el cristal.

Mi antifaz cae repentinamente al suelo, astillándose en mil pedazos,
y me reencuentro - te reencuentras - con el rostro que perdí.
La voz amaga en mi boca, porque tu dedo sellando mis labios
me pide silencio para escuchar todo aquello que carece de palabras.
Solo quieres ser nombrada en versos, hecha poema,
ahora mi lengua solo ha de servir para aprender tu cuerpo.
El único sonido que no parecería sacrílego en estos momentos en el aire
es la sinfonía que tocan los dedos sobre la piel.

¡...Shhhhhh...! susurras...

Callas, y ahora oigo los polícromos sustantivos,
verbos y adjetivos del silencio,
e inflaman mis deseos más tiernos, y los más lúbricos.
El silencio es un pregonero, un grito, una llamada, un aviso.
Ya te estás callando, te oigo. Te siento en mí.
Y en este lado no hay droides sin corazón,
no hay humanos con máscaras de hierro.
Solo tu piel, mi piel, carne tibia.
Auspiciados por la cortesana negra, la noche,
que nos contempla cómplice con su único ojo blanco, aquí,
en este lado, solo estamos tú, yo y el silencio,
calzado en nuestra desnudez, en los besos, caricias de agua
que purifican mi cuerpo.

Aquí al otro lado del espejo, somos.

RENAISSANCE Y ZERO

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11 Enero 2008

YO, LA SOLA

Me siento frente a la mesa,
ante una botella casi llena de hastío
y un inacabable vaso de costumbre,
y bebo largamente.
Bebo, bebo...

De nuevo estoy ante la misma maldita botella,
que creí haber encerrado para siempre
en el fondo de la alacena,
ahora brindando amargamente por tu ausencia.
Yo, la sola...

Desde que te fuiste,
como las aguas de un río huyen de sí mismas
así mis horas escapan de un reloj
que ya solo marca viejas horas muertas,
fundidas en sepia con tus recuerdos.
Ahora el mundo está construido
solo con ladrillos de papel,
y de nuevo faltan los cimientos.
Ahí fuera los perros de la noche ladran a la luna,
una luna insomne que esmalta en sangre las sombras,
apagando estrellas, alumbrando sobre el esqueleto de lo que fuimos.

Mientras, yo bebo de la misma botella casi llena de hastío,
en el mismo vaso largo de costumbre.
Yo, la sola...

RENAISSANCE

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26 Octubre 2007

BLUES

El blues no solo es tristeza,
ecos de la pena más profunda del alma,
perfume sensualmente infernal...
Amado por otros ritmos, mezcla de sentimientos,
sus notas se funden con las que palpitan en tu interior.
El blues acaricia, desgarra, comprende...
Sus ásperos brazos te envuelven con ternura,
escupe, besa, llora tu historia y entiende.
Al final sonríe, caldeando el alma.
Un piano desgrana sus notas, gotas de agua
que humedecen labios resecos.
Una guitarra se lamenta, y
despierta cuerdas dormidas en ti.
La armónica, sonido roto en su fragilidad,
suspende los sentidos...
El blues es humo en el corazón,
un cigarrillo en el infierno, alcohol y cristales rotos,
sillones de terciopelo, cortinas cansadas.
El blues es una herida que sangra, no hay perdón,
música por llanto, lamento mortal. Eso es blues.

Óyelo, siente cada nota reptando por tus vísceras,
las baquetas haciendo de ellas machacona y alienante batería,
la lluvia del piano tamborileándolas hasta hacer daño,
traspasándolas, anegándolas en música,
la guitarra templar, punzante, las cuerdas de cada entraña,
déjalas emborracharse en la orgía de acordes,
hacer el amor dolorosamente

con la sensual cadencia de la melodía...

Déjate llevar. Sé blues...

RENAISSANCE

Tags: blues

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11 Octubre 2007

SOMBRAS

Ahí fuera las ramas de los árboles peinan el viento
esta noche desapacible,
y traspasan su boca negra desvaídos rayos
de una incierta luna, como yo, desvelada.
Juegan luz y oscuridad a dibujar corpóreas sombras
en los rincones de mi habitación,
negras masas informes, deformes,
en incesante y amenazador movimiento,
que lentamente van cobrando vida demente, hipnótica...
Unos ojos que se abren repentinamente en ellas
fijan en mí su mirada malévola, cruel,
y se clava en mi cerebro una risa sarcástica, hiriente,
vomitada por los finos labios
que apuñalan esos rostros cambiantes.
Sus silenciosos gritos rasgan el frágil y piadoso velo
tendido por la memoria, para dejar escapar por sus jirones
fantasmas que creía ya enterrados
pero que apenas sesteaban,
y que, agazapados en los rincones,
clavadas sus miradas en mí,
ya no distingo de las monstruosas sombras.
Atrapada en la habitación, cierro con fuerza los ojos
y me tapo desesperadamente los oídos
en un vano intento de huir de imágenes y voces
que debieran permanecer sepultadas
en el légamo de las estancadas aguas del pasado.
Perseguida por sus ensordecedores gritos,
por sus risas estridentes,
busco angustiosamente el escarpado abismo del olvido
para precipitarme en su vértigo,
pero las cuatro paredes se elevan ante mí altas,
como claustrofóbicas murallas, rodeándome,
estrechando el cerco,
acercando más aún las delirantes sombras....
Cierro con más fuerza los ojos,
y aprieto todavía más las manos contra mis oídos.
Pero cada vez están más cerca;
sus risas horadan mis tímpanos,
su aliento quema mi cuello,
su proximidad me roba el aire, el espacio…
Repentinamente suenan el teléfono
y la sirena de una ambulancia,
destelleantes luces intermitentes de neón
entran por la ventana.
Se acallan y aquietan las sombras, alejándose de mí.

Por hoy.

RENAISSANCE
Tags: sombras, miedo, olvido

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Sobre mí

Realmente somos dos personas en esta sección. Un grancanario, EUDLF, y una sevillana, RENAISSANCE. La idea de publicar un blog conjuntamente viene de nuestra inquietud por expresar ideas, cuanto menos, curiosas en un crisol de chispas.

Lo más extraño es que jamás nos hemos visto en persona. Pero la amistad ha crecido en nuestros momentos más duros y dolorosos. Valga como brindis nuestra aportación al mundo de las letras, los sentimientos y nuestra esperanza de que el ser humano es un espíritu sin fronteras.


(How to tell stories. De Sebastian Holmer).

Si desean hacernos alguna sugerencia pueden hacerlo a a.los.rincones@gmail.com

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