Pensando en las Musarañas
Escuchando a La Musgaña, en concreto, el tema "Espejo, sol y luna" de su último trabajo "Temas profanos", se canta el amor entre dos jóvenes, que sin ser platónico, roza lo casto. Pudiendo parecer romántico, no lo es de veras. Al contrario. Sus sonidos evocan un mundo árido, duro, seco, como es el de la Castilla que todos reconocemos en los poemas de Machado.
Así conozco a este trío que, en pleno apogeo de sonidos celtas, tenía la convicción de que el folclore castellano era el gran olvidado. Por ello, acusaban un fuerte deseo de recuperar y al mismo tiempo dejar un legado sobre esta tradición musical castellana que nos aleja de lo que siempre hemos conocido para adentrarnos a nuevas experiencias.
Aún cuando se inspiran en Castilla, tierra castigadas por sus largos y duros inviernos, no son sonidos ásperos ni yermos con ritmos apagados. Más bien todo lo contrario. Sus pasos recios con arreglos musicales de un gusto exquisito y profundos matices mesetarios nos indican que Castilla es más rica de lo que presuponíamos, con una diversidad asombrosa.
La Musgaña nos obliga a ahondar con sus figuras musicales reviviendo nuevos momentos. Ya no se limita a la gaita charra, esto es, la flauta de tres agujeros y el tambor, a sonidos limitados, sino que la dota de una exuberancia de aromas tintineantes. Es más, se atreven con instrumentos tan alejados como el violón, la zanfona o el acordeón. Incluso instrumentos desconocidos para la mayoría del público como la bombarda.
Quien se haya acostumbrado a estos sonidos, difícilmente podrá aceptar músicas que no se hayan elaborado con la dedicación de un artesano puliendo la menor impureza que su experiencia le ayuda a hallar.
Quien lo escuche por primera vez, encontrará la aspereza del primer trago de vino que tras muchos tragos, lo que realmente identificará es la sobriedad castellana. Hay que escuchar mucho, saborear con calma sus sonidos. La Musgaña no es musica fácil de asimilar. Más bien es de dosificar con serenidad, entrever los encajes de bolillos que ellos mismos han compuesto, arreglado o descubierto.
Lo reconozco, no son sonidos aptos para todos los oídos. Pero quien llegue apreciarlo, sabe que está saboreando un tesoro de valor incalculable.
Sin embargo, España es un caldo de genios con un paladar desagradecido. Se ha dicho cansinamente que los artistas de gran talla son descubiertos fuera de nuestras fronteras antes que aquí mismo. Repito lo que muchas veces en otros sitios se ha proclamado: No se es profeta en su tierra. Aunque mi esperanza es que, a pesar de hacerlo con lentitud, nuestra tierra pague justamente y con creces la espléndida labor que este trío nos ha legado.
Quede, por último, como aclaración que una musgasña es una musaraña, que así la llaman en ciertas zonas de Castilla.
EUDLF



Peterpan dijo
Da gusto acabar asi el dia con una lectura sencilla, pero magnifica y llena de metaforas. Gracias !! Es justo el trago que deseaba beber.
22 Septiembre 2006 | 12:42 AM