Del sufrimiento (in-)necesario
Un jardinero, labrando su terrenito, observó una crisálida.
"Pobre oruga, que en su enorme esfuerzo se está convirtiendo en una mariposa sin que nadie la ayude a serlo más rápido. Creo que será buena idea ayudarla."
Tras destejer la crisálida con mucho cuidado, el jardinero observó apenado que en lugar de surgir la ansiada mariposa apareció un insecto que no era oruga ni mariposa, sino más bien un despojo de lo que pudiera haber sido, y que a los pocos minutos murió.
Aun con nuestras mejores intenciones, no podemos adelantar el crecimiento de nuestros allegados. En la vida, si queremos madurar, debemos pasar por ciertos sufrimientos. Éstos nos hacen conocer el verdadero valor de las cosas. Que la vida no es fácil y que todo tiene su tiempo.
Muchas personas madurarán antes. Otras más tarde. Pero no hacemos ningún favor ahorrándoles el esfuerzo y el sufrimiento para llegar a la meta que tienen marcada. Al contrario, no les dejamos crecer en toda su plenitud.
EUDLF





Señora Nostalgia dijo
Cierto, muy cierto y gráfico el ejemplo de la oruga, pero es que hay personas que sufren de atrofia emocional perenne. Un abrazo. Madeleine
27 Septiembre 2006 | 03:05 AM