La Coctelera

rincones

17 Diciembre 2006

LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO

Viernes tarde; sales del trabajo, cansado, sin saber muy bien qué hacer con tu tiempo libre. Aunque me lo niegues, seguramente -como todos los viernes- te meterás en algún local a tomar una cerveza, intentarás pegar la hebra con algún desconocido en la barra del bar... Luego, a la noche o al día siguiente me llamarás, me dirás que sigues estando tan mal como siempre, y sabré que has vuelto a deambular por uno de esos garitos donde se cobijan almas dolidas, incomunicables soledades, en el que de nuevo buscas vanamente acunar tu vacío entre murmullos apagados de risas y conversaciones borrosas como neblina, resueltas en nada y que nada alivian, entre humo, música y alcohol inconsistentes, inodoros e insípidos, que te han dejado sabor a nada, rastro de nada.

Es como si pudiera verte, tu mano sujetando una jarra de cerveza sobre la barra del bar, apartando de tu frente de vez en cuando un rebelde mechón de pelo entre el que asoman, insolentes, algunas canas. Aspiras sin ganas el humo de un cigarrillo, los ojos enrojecidos por el polvo del camino - eterno paseo entre el cielo y la tierra -, sin rumbo, errático, pisando hierba, deseando estrellas, interrogándolas en vano.

Una descolorida ojeada por el local dibuja en tu retina mesas ocupadas por personas que hablan, ríen... Pero la fuerza de la costumbre te permite ver tras la silla de cada cual a la soledad y a sus mil hermanas envolviéndolas una a una con su frío manto. Los miras, alguno te mira fugazmente, y desde tu invisibilidad contemplas de la de ellos. Ninguno parece querer aceptar tu muda invitación a romper la tuya, y se te pasan las ganas de entablar conversación con nadie. Hoy también te sientes cansado, solo puertas cerradas a tu alrededor. Tu gabardina no te protegerá de la lluvia negra que sabes te espera en la calle.

Sombras velan tu mirada azul, fuerzan tus labios flaca sonrisa y en tu voz se trenza el cansancio del corazón mientras pides la cuenta.

Te imagino saliendo de allí tal cual entraste, deteniéndote por unos segundos junto a la farola de la calle olvidada, sintiéndote igualmente vacío, con los mismos interrogantes con los que llegaste, incluso quizás hasta más cansado porque de nuevo ha fracasado una intentona de en realidad no sabes muy bien qué... Caminas solo entre la gente, soledad vacía, eterna en tu memoria, sentimientos confusos, preguntas que queman como hierros candentes, respuestas mudas. Y te veo alejarte calle arriba lentamente, tu figura menuda empequeñeciéndose, resonando huecos tus pasos por la desangelada calle, que lentamente te engulle. Cada vez más pequeño, desapareciendo como tragado por ella. Y me duele....

RENAISSANCE

servido por rincones 18 comentarios compártelo

18 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Antonio Alviárez

Antonio Alviárez dijo

Muy triste y real relato Ren; hay cosas en la vida inevitables y a todos nos toca vivirlas -es la única forma de aprender- así es la vida.
Besos

17 Diciembre 2006 | 11:43 AM

sarah

sarah dijo

La noche huele a jazz,
sí, muy triste, y muy real.
Un beso en tu dolor ren.

17 Diciembre 2006 | 06:24 PM

Girasol

Girasol dijo

En algún momento de nuestra vida todos hemos sido, somos o seremos como ese corredor de fondo que tan bién describes. Y es un mal necesario, para cuando todo nos es liviano recordar lo que pesan esos días sin rumbo, perdidos entre los entresijos de la soledad y la esperanza. Un beso.

17 Diciembre 2006 | 07:11 PM

jjaxxel

jjaxxel dijo

Me parecio re interesenta el blog de uds asi que me estare dando algunas vueltas por aqui mas seguido....

17 Diciembre 2006 | 07:58 PM

haptesupreina

haptesupreina dijo

Triste...pero real , cuantas veces la incomunicacion y la soledad son la unica compañia dia tras dia ...pero menos mal que nada es absoluto , ni permanente, saber eso, hace que esos inevitables momentos de confusion y derrota adquieran un caracter mas relativo
Muchos besos Ren

17 Diciembre 2006 | 08:49 PM

adrys

adrys dijo

Todos padecemos de soledad mas de alguna vez en la vida, indudablemente, la soledad nos lleva a examinar nuestra vida y lo que queremos para ella, nos da alimento para nuestra alma y la hace crecer en todo sentido para satisfacernos, certeramente nos volvemos adictos a ella..., ella es como el vino amargo y delicioso, nunca te embriagara porque siempre lo disfrutaras, durante esa noche de gran melancolia.

Abrazos,

Adrys....

17 Diciembre 2006 | 09:20 PM

ren

ren dijo

Antonio, la vida está hecha de tragos agridulces, y es inevitable apurarlos todos. Qué remedio... Lo único positivo de eso es que cuando llegan los dulces se aprecian y saben mejor

.Un beso.

17 Diciembre 2006 | 09:34 PM

ren

ren dijo

Sarah, el protagonista de este relato existe, y por desgracia vive en una perpetua noche de jazz. Él no leerá nunca estas líneas, pero esta mañana me estaba acordando de él y no pude evitar escribirlas.

Tú ya sabes que los amigos duelen... Gracias por ese beso; consuela...

Otro para ti, mi niña.

17 Diciembre 2006 | 09:40 PM

ren

ren dijo

Girasol, la soledad nos afecta a la mayoría de las personas de una u otra forma. Hay muchos tipo de soledades,y creo que pocos escapan a alguna de sus manifestaciones. La de este personaje (en realidad, persona..) es extrema, vive en una búsqueda constante de algo que no sabe lo que es, y ha llegado a afectarle mucho.

Llevas toda la razón del mundo al decir que los moemntos de soledad nos hacen valorar más aún esos en los que se ausenta de nuestras vidas. Lo malo es cuando se convierte en un enfermedad crónica, y ni siquiera tiene alivio con la compañía de tus seres queridos, como el personaje de la historia...

Besitos, preciosa.

17 Diciembre 2006 | 09:54 PM

ren

ren dijo

Hapte, soledad e incomunicación son ya males endémicos en la sociedad de hoy; creo que muy pocas personas pueden decir que nunca han sentido los arañazos que producen. De cada cual depende tener claro que se puede salir de ahí, y saber valorar por oposición los buenos momentos que nos ofrece la vida, el valor que tienen los amigos, la familia..y nosotros mismos. Somos nuestros mejores amigos y compañeros, aunque a veces nos cueste tanto trabajo estar a gusto a solas.

Un besazo, reina, me alegra muchísmo verte de nuevo.

17 Diciembre 2006 | 10:02 PM

ren

ren dijo

jaxxel, encantada de que nos visites. Siempre será grata tu presencia en estos rincones.

He intentado visitarte, pero por lo visto has escrito mal la dirección porque no hay forma de entrar en tu página. Espero poder verte pronto. Hasta entonces, un saludo.

17 Diciembre 2006 | 10:08 PM

ren

ren dijo

Adrys, encantada de verte de nuevo.

Ciertamente la soledad tiene también su aspecto postivo, en tanto y en cuanto nos permite hacer una pausa, situarnos frente al espejo y reflexionar sobre cuestiones fundamentales para nosotros. A veces se necesita... Y también es verdad que hay solitarios vocacionales, que encuentran en ella su mejor compañera. Tú pareces sobrellevarla bien, ¿verdad?

Un beso.

17 Diciembre 2006 | 11:04 PM

zosi

zosi dijo

No soy un corredor de fondo, pero en el fondo soy un solitario. No dejes que te duela la soledad de ese corredor solitario que se aleja por la calle, porque tal vez en esa soledad se siente bien, tranquilo consigo mismo y con los demás. Quien sabe si mientras va empequeñeciéndose su cuerpo en la distancia, en sus labios asoma una sonrisa, porque sabe que en el fondo no está solo ya que tú le estás mirando.

Una sonrisa ;)

18 Diciembre 2006 | 12:07 AM

Darunia

Darunia dijo

¿Por qué será que todo lo que escribes siempre remueve algo en mi interior?
Otra vez a vueltas con la soledad. Esa inevitable compañera que tan a menudo se nos pega a la piel. Pero como muy bien decís, cuando nos da un respiro los buenos momentos se valoran mucho más. Y siempre queda el consuelo, cuando la llevas encima, de saber que pasará. Que siempre, o casi siempre, nos abandona a días y a ratos, los suficientes para poder seguir avanzando por la vida sin que nos resulte demasiado pesada.
Un gran beso para ti, mi querida Ren.

18 Diciembre 2006 | 09:31 AM

comentario

comentario dijo

Quizá esa noche de cualquier viernes es el reencuentro con una parte mínima pero hiriente de una realidad. Y si bien la soledad en soledad no es tan inquietante como pareces indicar sí lo es más rompiéndolas con la complicidad de otra soledad. Entonces surgen los abismos que te tragan durante unas horas y te poseen durante unas cuantas jornadas posteriores. La niebla amortigua la intensidad de los gritos de quien, al fin y al cabo, sólo pretende vivir, quizá solo.

18 Diciembre 2006 | 11:48 AM

ren

ren dijo

Zosi, sé perfectamente a lo que te refieres, demasiado bien... Pero creo que la soledad tiene mil hermanas; esa a la que tú y yo nos referimos es una compañera amable, que tiene el don de saber hablar y callar en el momento oportuno, alguien a quien seguramente no buscaste pero a la que te presentaron un buen día, y se quedó a vivir armónicamente contigo.

La del hombre cuya figura se aleja no es amable, sino cruel, no habla, sino grita ensordecedoramente en su interior, no vive en armonía con él, lo mata lenta y dolorosamente. Y te aseguro que no estoy metaforizando...

¿Sabes? No podías haber sido más oportuno con tu despedida... Lo que más le gustaba de mí al hombre que se aleja por la calle perdida era mi sonrisa, porque repintaba de azul su cielo gris; siempre me la pedía, y siempre supo que la tuvo.

Otra sonrisa para ti, marinero de dulces aguas (que no es lo mismo que "de agua dulce"..je..)

18 Diciembre 2006 | 03:53 PM

ren

ren dijo

Darunia, cielote, ¿será porque nos afectan las mismas cosas, y de ellas es de lo que hablamos en los posts? Esta mañana el barrendero efectuaba la limpieza de la calle antes de las 9 de la mañana, enfundado en un grueso plumífero, y lo he "visto" por primer vez. Después de leer tu artículo no creo que vuelva a pasarme desapercibido en el paisaje urbano nunca más...

Ya ves, yo creo que la soledad acaba por convertirse en una compañera que, salvo alguna vez que se pone caprichosa e impertinente y grita más de la cuenta, llega a ser hasta agradable y de fácil convivencia. Todo es cuestión de llegar a una entente cordial con ella.

Besazos, mi querida Darunia.

18 Diciembre 2006 | 04:19 PM

ren

ren dijo

Comentario, no has podido escoger mejor nick... Me han encantado esas metáforas finales, sobre todo la del abismo que te traga y te posee... Por un moemnto me ha traído a la memoria un texto de alguien a quien echo de menos.

Mientras el trabajo te absorbe durante la semana no eres quizás consciente más que de una parte de ti; cuando llega el finde las horas muertas te enfrentan a ti mismo, no tienes más remedio que verte, oírte, ser consciente de ti al completo. Y llega el momento del reencuentro con la realidad hiriente que mencionabas.

La soledad en soledad no es tan mala, no, dependiendo del tipo de soledad y de quien la padece, claro, pero en principio no es negativa. Hay quien la desea y la disfruta. Lo malo es cuando esa soledad pesa, porque en realidad no la deseas, buscas alivio a ella y ves que hay tanta gente a tu alrededor que también la padece. ¿Quién te curará de lo que él no puede sanar? Lo que quizás resulta abrumador para ciertas personas es la suma de soledades, la soledad en compañía, una reunión de incomunicables soledades, como las de ese bar del relato.

Gracias por tu comentario, me alegra muchísimo que nos hayas visitado de nuevo.

Un abrazo.

18 Diciembre 2006 | 04:48 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Realmente somos dos personas en esta sección. Un grancanario, EUDLF, y una sevillana, RENAISSANCE. La idea de publicar un blog conjuntamente viene de nuestra inquietud por expresar ideas, cuanto menos, curiosas en un crisol de chispas.

Lo más extraño es que jamás nos hemos visto en persona. Pero la amistad ha crecido en nuestros momentos más duros y dolorosos. Valga como brindis nuestra aportación al mundo de las letras, los sentimientos y nuestra esperanza de que el ser humano es un espíritu sin fronteras.


(How to tell stories. De Sebastian Holmer).

Si desean hacernos alguna sugerencia pueden hacerlo a a.los.rincones@gmail.com

Fotos

rincones todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera