La Coctelera

rincones

4 Febrero 2007

EL SABOR DE LA VIDA

La vida sabe a calorcito de sol de invierno, a subirse la manga de camisa y jersey, a cerrar los ojos y concentrar toda la atención en el hormigueo con que sus rayos, como dedos humanos cálidos y tiernos, recorren lentamente la piel. Sabe a dejar que traspasen cada poro y que se apoderen poco a poco de ella hasta caldear también por dentro, hasta percibir su efecto en todas y cada una de las terminaciones nerviosas, viviendo cada segundo, sintiéndolo..

La vida sabe a espectáculo, a contemplar como si fuese la primera vez, con la mirada cargada de asombro, el que ofrece una tormenta. Admirar ese cielo iracundo cuya boca brama su cólera en furiosos truenos, mientras sus ojos relampaguean rayos terribles que parecen abrir en dos el firmamento en un espectáculo apocalíptico... Presenciarlo tras la ventana, calentita, protegida, la lluvia azotando con fuerza los cristales. Esperar a que su vehemencia ceda y las plomizas nubes empiecen a dejar caer el agua solo a cuentagotas, y abrir entonces el ventanal para llenarse los sentidos de frescor y de fragancias, porque después de una tormenta el aire huele de otra manera.

La vida sabe a olores, el de la tierra mojada, ese tan penetrante que exhala cuando llueve, cuando parece más viva que nunca, como preñada, como encinta, y sabe a dejarse anegar por la vida que irradia en ese momento.

O a la fragancia dulzona, delicada y efímera de los azahares, tan diminutos que es casi un milagro que puedan concentrar un aroma tan denso en esos petalillos frágiles, que, maduros de olor, caen al menor roce.

La vida sabe a música, a esa que va anegando poco a poco nuestro interior colándose por cada intersticio, recorriendo el estómago hasta encogerlo y casi hacerle daño, haciendo vibrar las cuerdas de ese piano de tantas notas que es el alma, elevándose muy alto sobre el estado de ánimo, fundiéndose con él en una mezcolanza que a veces te lleva a algo cercano casi al éxtasis.

La vida sabe a chocolate, a zumos, a patatas fritas, a eso que impregna las papilas gustativas de gloria bendita.

La vida sabe a esa peli o ese concierto con el que llevamos soñando días, a charla distendida entre risas, confidencias y nonadas con los amigos, a aquello con lo que disfrutas cuando no tienes nada que hacer, a paseos en queda conversación con uno mismo, a puestas de sol, al impulso repentino de regalarte o regalarle ese caprichito solo porque hoy es hoy, a un rato tranquilo de intimidad entre tu libro favorito y tú...

La vida sabe cuando se agudizan los sentidos para captar y embeberse del más fugaz instante de cada sensación hermosa que pueda uno procurarse. Cuando nos sumergimos en cada una de ellas, siendo conscientes en cada segundo de lo que se siente, estirándolo como chicle, bebiendo con avidez lo que en cada momento entra los por los ojos, por la nariz, los oídos, la boca, la piel... Cuando se despeja el cerebro de cualquier pensamiento que no sea concentrarse en lo que se está viviendo, en aprehender cada instante de felicidad que se nos regala y en llenarse los pulmones de ella, hasta sentir que estallan.

La vida sabe cuando te sumerges a fondo en el cúmulo de sensaciones que produce algo que te gusta de forma que ni los pensamientos hablan, cuando consigues notar y sentir cada órgano, cada músculo, cada célula, cuando percibes cómo late el corazón, cómo la sangre fluye quedamente por las venas como el río por su cauce... Y en esos momentos, la vida sabe a gloria, a gloria bendita. Y tú estás sentado en su trono.

servido por rincones 18 comentarios compártelo

18 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Señora Nostalgia

Señora Nostalgia dijo

La vida sabe a ti y al calor de tu amistad, Ren. Qué bien escribes y cómo sabes transmitir los sentimientos en el "papel". Es una delicia leerte. Espero algún día conocerte en persona..., creo que eres muy valiosa. Un abrazo estrecho. Madeleine

4 Febrero 2007 | 06:09 PM

zosi

zosi dijo

Esta mañana lo he sentido. Corriendo bajo la lluvia, al llegar a ese punto en el que me pararía, hoy lo he hecho. Me he detenido. He cerrado los ojos, levantado la cabeza y he sentido la vida, las gotas que caían de una altura indeterminada llegaban a mí frías golpeando mi piel caliente por el esfuerzo. El aire estaba impregnado de olor a naranjas, hierba húmeda, pinos mojados, todos los olores llegaban mezclados pero bien diferenciados. A través de los auriculares callados oía las gotas golpear el impermeable. La lluvia me hablaba de vida. La sentía recorriendome por fuera y por dentro
Besos vivos

4 Febrero 2007 | 08:14 PM

hapte

hapte dijo

Ren, con esos sabores la vida es lo que cualquiera desearia...y fijate con que facilidad podriamos vivir plenamente... porque con tu prosa has ido desgranando poeticamente sencillas. pero no por ello menos importantes, sensaciones, detalles, vivencias, sentimientos...que son la esencia de la verdadera energia que nos alienta.
Hoy, bueno como siempre, leerte fue vida, porque jamas puedo quedar indiferente a lo que transmites...mi admiracion y cariño por ti, tambien es vida que hoy quiero regalarte
Besos viviendo

5 Febrero 2007 | 08:03 AM

sarah

sarah dijo

Que lindo ren, me ha encantado, que hermoso comenzar mi lunes con tus palabras, estoy con madeleine, es una delicia leerte.un besito madeleine.
Un besito a zosi, que me ha hecho vivir su comentario, imaginarlo y sentirlo, olerlo...es un poeta.
Besos ren, para tí y eudlf de buenos días, buen lunes y buen principio de semana.

5 Febrero 2007 | 08:06 AM

Antonio Alviárez

Antonio Alviárez dijo

Una hermosa descripción de la vida; de verdad que importa lo malo si hay tanto de donde agradecer... Saludos Ren

5 Febrero 2007 | 11:41 AM

Crazy

Crazy dijo

Me has hecho saborear, oler, palpar, oir, ver...la vida. Gracias Ren.
Muchos besos

5 Febrero 2007 | 12:19 PM

comentario

comentario dijo

Todo y además la vida sabe a...la rehostia!! Perdón la expresión pero es así. Vivirla es el acontecimiento diario más importante de nuestra "vida". Inigualable porque tiene unos maravillosos y profundos agujeros desde lo que incluso dentro de divisa un cielo despejado. Y no digamos si estamos de excursión por una de sus innumerables cimas...

5 Febrero 2007 | 01:42 PM

Maite

Maite dijo

Gracias por leer mi pequeño relato Ren, No sabes cómo valoro tu opinión, después de leerte, la vida me sabe más dulce todavía!

Besos fuertes!

Y no dejes de escribir, por favor!

5 Febrero 2007 | 04:15 PM

Girasol

Girasol dijo

Voy a extender un mantel con platos con todos los sabores que has ido relatando para que saboreemos la vida y agradezcamos saber que sabor tiene. Un besote Ren.

5 Febrero 2007 | 10:35 PM

rincones

rincones dijo

Gracias por tus palabras, Madeleine. El sabor de la amistad lo has definido tú hace ya tiempo, cielote... Yo también espero conocerte un día en persona; no se me olvida que tienes pendiente un viaje a España para este año, así que en el momento en que se vaya a hacer realidad ya haremos planes, ¿de acuerdo? Claro que nos daremos ese abrazo cálido que tantas veces nos mandamos de forma virtual, ya lo creo que sí... Hasta ese momento, para allá va este besazo.

7 Febrero 2007 | 11:20 PM

rincones

rincones dijo

Zosi, no sabes cuánta alegría me ha dado leer tu comentario, que, por cierto, era precioso. ¿Recuerdas que una vez hablábamos de a qué sabía la vida, cómo se saboreaba? Pues en mi artículo y en tu comentario está la respuesta. La suma de muchos momentos de este tipo eliminan el "sobre" de "sobrevivir" para convertirlo en lo que debe ser: "vivir". Por lo general. nosotros proponemos y las circunstancias disponen, pero este tipo de instante y la forma de vivirlo es algo sobre lo que siempre podemos disponer nosotros.

Con tu vaso y con el mío, ambos llenos de sabor..chin-chin...

7 Febrero 2007 | 11:41 PM

rincones

rincones dijo

Hapte, es que es tan sencillo como cerrar los ojos por un momento, inspirar muy hondo, bloquear el pensamiento a todo cuanto no sea ese momento especial que estamos viviendo, centrarse en él siendo conscientes de cada segundo y dejar que nos inunden las sensaciones, que nos exploten dentro. Yo creo que precisamente en las cosas sencillas, en los sentimientos, es donde radica la magia, la vida. Y puede que no todos poseamos al completo esa tan anhelada trinidad de salud, dinero y amor que consideramos los pilares de una vida feliz, pero las pequeñas cosas están al alcance de todos. Disfrutarlas plenamente y saborear la vida, también.

Siempre has regalado vida, Hapte: desde tus artículos, desde tus comentarios, desde tu forma de ser, desde cada palabra que te llevo oída, incluidas estas, que para mí son muy especiales. Gracias, amiga. Un beso enorme.

7 Febrero 2007 | 11:50 PM

rincones

rincones dijo

Sarah, qué lejos queda ya el lunes... Entre poco tiempo que tengo últimamente y la agitación de la coctelera... Gracias por tus palabras y un besote, guapa. Ya seguramente te llegará el jueves, casi finde. ¡Uff!

8 Febrero 2007 | 12:02 AM

rincones

rincones dijo

Ya lo creo, Antonio, hay mucho que agradecer a nuestro alrededor si sabemos mirar, y no es tan difícil equilibrar la balanza, al menos a ratos. Con un poquito de empeño...

Un beso.

8 Febrero 2007 | 12:11 AM

rincones

rincones dijo

Comentario, nada que perdonar por esa expresión, al revés, bien enfática que es... Tú lo has dicho: lo importante es vivir, y ser capaz de ver el cielo, ya sea desde los agujeros o desde las cimas, pero no perderlo de vista nunca.

Un besote.

8 Febrero 2007 | 12:36 AM

rincones

rincones dijo

Bienvenida, Crazy, espero que esas minivacaciones hayan ido estupendamente. Era lo que intentaba, poner los cinco sentidos en carne viva, hacer que hablaran por sí solos. Gracias por tus palabras, guapa. Un besote.

8 Febrero 2007 | 12:43 AM

rincones

rincones dijo

Maite,no sabía que narrabas tan bien. He leído algunos artículos tuyos anteriores, pero versaban sobre música y tengo que confesarte que no entiendo nada de música clásica, así que carezco de criterio para comentarlos. El relato que escribiste me encantó; las sensaciones y sentimientos de la niña que iba a ser adoptada estaban tan vívidamente descritos que podía sentirse el galopar de su corazón, sus nervios, su miedo a acabar de creer en su buena ventura... Tú eres la que no debe dejar de escribir.

Muchas gracias por tus palabras, y un besazo.

8 Febrero 2007 | 12:48 AM

rincones

rincones dijo

Girasol, no tengo que decirte cuánto me alegra verte de nuevo. Es verdad que a veces algún plato nos anestesia las papilas gustativas durante algún tiempo, pero antes de lo que esperamos esas papilas recobran de nuevo sus capacidades, y están deseando probar sabores nuevos. Así que venga ese mantel, a extenderlo.. :-)

Un besazo.

8 Febrero 2007 | 12:59 AM

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Sobre mí

Realmente somos dos personas en esta sección. Un grancanario, EUDLF, y una sevillana, RENAISSANCE. La idea de publicar un blog conjuntamente viene de nuestra inquietud por expresar ideas, cuanto menos, curiosas en un crisol de chispas.

Lo más extraño es que jamás nos hemos visto en persona. Pero la amistad ha crecido en nuestros momentos más duros y dolorosos. Valga como brindis nuestra aportación al mundo de las letras, los sentimientos y nuestra esperanza de que el ser humano es un espíritu sin fronteras.


(How to tell stories. De Sebastian Holmer).

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