SÍ QUE SIRVE... ESTE ENLACE SIRVE: http://web.es.amnesty.org/pena-muerte-iran/
El pasado mes de octubre leía en el blog de superabuela un llamamiento para contribuir a evitar la lapidación de siete mujeres en Irán. Pensaba que eran cinco, pero en realidad eran siete... Sencillamente se trataba de pinchar un enlace y emplear un minuto de nuestro tiempo firmando una petición de indulto para ellas. Solo un minuto.
A fin de difundir lo más posible esta iniciativa de Amnistía Internacional escribí un post en el que, contra mi costumbre, incluí una foto especialmente dura en un intento de sensibilizar a las personas que lo leyesen del horror que esperaba a esas mujeres, y fomentar el deseo de contribuir en la medida de nuestras posibilidades a evitar que siguieran el mismo destino de la que figuraba en la foto. Supongo que más de uno decidió emplear ese minuto en secundar la propuesta de Amnistía Internacional, aunque pensando eso de "Total, no va a servir de nada, pero por mí que no quede". Pues señores, resulta que sí sirve... Acabo de abrir el correo y me he encontrado esto, que copipego aquí tal cual lo he recibido.
" Después de casi un año desde que enviáramos a Irán más de 200.000 firmas para salvar al joven Nemat de la horca, hemos podido saber que sigue vivo. Y eso es mucho. Pero aguarda en el corredor de la muerte junto con otros muchos jóvenes condenados a morir.
También sabemos que las 400.000 firmas que enviamos en noviembre pasado han contribuido a que dos de las siete mujeres condenas a lapidación hayan logrado que sus penas fueran conmutadas; sin embargo, otras dos personas han entrado a engrosar la lista de los condenados a morir lapidados.
Como ves, aunque hay buenas noticias y vemos cómo la presión funciona, la situación de derechos humanos en Irán sigue siendo realmente alarmante. Por eso te pedimos que, si aún no lo has hecho, firmes ahora para intentar que ninguna persona sea asesinada a pedradas o ahorcada en una grúa. Así colaboraremos también con las personas del interior del país que, valerosamente, trabajan contra la lapidación.
Y si ya has firmado, envía esta información a tus contactos. Se trata de la vida de personas, como tu y como yo, y sabemos que podemos hacer mucho por ellas. No te quedes con los brazos cruzados: actúa ahora.
Ya sabes que un clic puede salvar vidas. Haz clic aquí y ahora.
Gracias por estar a nuestro lado,
Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional"
En noviembre fueron enviadas esas 400.000 firmas que se lograron recabar, entre ellas la tuya y la mía, y eso ha conseguido que Parisa y Shamameh Ghorbani estén hoy con vida. Conocer algo de las circunstancias de estas mujeres sigue haciendo hervir la sangre... A Parisa su propio marido la obligaba a ejercer la prostitución, y su desgracia se ve culminada con una condena a lapidación por ello. Quedó en libertad el 5 de diciembre. El Tribunal Supremo, obligado por la presión de las 400.000 firmas, le había conmutado la condena de muerte por lapidación por otra de flagelación tras revisar la causa. 99 azotes...Hay que ser salvajes...Pero al menos, Parisa está viva y libre.
Shamameh aún no ha tenido esa fortuna. Fue condenada a muerte por lapidación tras un juicio que ahora se reconoce que adolecía de defectos en su investigación. Una investigación incompleta que lleva a una mujer a sufrir una suerte tan atroz... Al menos, en noviembre pasado se ha anulado su condena y se ha ordenado abrir un nuevo juicio. Sigue viva, y hay esperanza.
Pero como habéis podido leer en el correo enviado por Amnistía Internacional, queda mucho por hacer. En Irán al menos 23 personas que cometieron un delito siendo menores de edad se encuentran en el corredor de la muerte, y seis mujeres y un hombre corren riesgo de ejecución por lapidación. De toda la información que da Amnistía Internacional sobre estos casos quiero extraer dos que me han parecido especialmente dolorosos.
El primero es el de KHAYRIEH. Según informes, sufría violencia a manos de su esposo. Fue condenada a morir lapidada por adulterio. Khayrieh ha expresado: «Estoy lista para ir a la horca, pero no deben lapidarme. Podrían estrangularte y morirías, pero es muy difícil soportar que te arrojen piedras a la cabeza». No solo me resultan sangrante las desgraciadas circunstancias de su vida, sino la resignación con que admite que su "pecado" de adulterio merece la muerte, y el miedo que expresa ante el destino que le espera. Cuántas noches la habrá desvelado una imagen como aquella que puse en el post de octubre...
El otro caso que me ha llegado al alma es de KOBRA,obligada a ejercer la prostitución por su esposo, heroinómano que la trataba con violencia. Tras recibir una brutal paliza, Kobra contó a uno de sus clientes que quería matarlo. Tras el asesinato del marido, el cliente -también acusado de asesinato- fue condenado a muerte, pero ha sido indultado por la familia de la víctima, a la que pagó una indemnización o diyeh (dinero de sangre). Evidentemente no justifico el asesinato, pero sí me altera el hígado y el resto de mis vísceras la doble moral que se aplica en este caso: el hombre escapa indemne a cambio de dinero, y la infeliz cuya vida habían convertido en un vía crucis es condenada a la lapidación.
No menos aberrante que este atroz tipo de muerte me parece la condena a menores. Probablemente muchos de vosotros habéis recibido un correo electrónico que anda por ahí en que se ve cómo a un niño de 8 años juzgado y sentenciado por robo se le aplica la pena vigente para esos casos: un camión que le pasa lentamente por el brazo hasta destrozárselo de por vida. 23 jóvenes que cometieron delitos cuando eran menores de edad aguardan hoy su condena: ser ahorcados en una grúa. Y no podemos limitarnos a leer estas líneas , decir "¡Qué horror!" y a otra cosa, mariposa. Es que estamos hablando de penas que contravienen toda lógica y todas las convenciones de los Derechos Humanos, y por si fuera poco, estamos hablando de un país que ha firmado convenios que luego se salta a la torera. De hecho, Irán ha suscrito un compromiso en virtud del artículo 6.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, según el cual "sólo podrá imponerse la pena de muerte por los más graves delitos", y el Comité de Derechos Humanos de la ONU tiene claramente tipificado que tratar el adulterio y la fornicación como delitos es contrario a las normas internacionales de derechos humanos. Así pues, la imposición de la pena de muerte por lapidación para castigar el adulterio supone un incumplimiento de ese compromiso contraído por Irán.

Pero no es solo eso. Como Estado Parte en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y en la Convención sobre los Derechos del Niño, Irán ha contraído el compromiso de no ejecutar a ninguna persona por un delito cometido cuando era menor de 18 años. Sin embargo, Amnistía Internacional ha documentado en ese país 21 ejecuciones de personas que entraban en esa categoría desde 1990. De hecho, las autoridades iraníes llevan varios años estudiando la posibilidad de aprobar una legislación que prohíba aplicar la pena de muerte por delitos cometidos cuando la persona era menor de 18 años. Según los informes recibidos, el Majlis (Parlamento iraní) aprobó un proyecto de ley para la creación de tribunales especiales de menores hacia mediados de 2006, pero el Consejo de Guardianes, facultado para vetar las decisiones parlamentarias que considera incompatibles con la ley islámica, aún no ha dado su visto bueno. "Con la Iglesia hemos topado, Sancho..."
Todos podemos contribuir a invitar a Irán a cumplir los pactos que ha firmado. Solo es necesario un minuto de nuestro tiempo, el necesario para pinchar este enlace que vuelvo a colocar aquí:
http://web.es.amnesty.org/pena-muerte-iran/
Tampoco se tarda mucho en reenviarlo a nuestros conocidos. Mientras más firmas lleguen en este sentido, más posibilidades tendrán de salvar sus vidas las 30 personas que aguardan un destino atroz. Se ha demostrado que sirve. Hagámoslo, a cambio de unos minutos podemos salvar muchas vidas.
RENAISSANCE






castelfocognano dijo
Hola Chicos:
Es increible o no tanto... anoche mientras buscaba el mail en mi correo, leí el que me mandó Amnistía Internacional y pensaba postearlo hoy, pero tal como lo había recibido. Lo completaste de manera magistral. Sumemos nuestras firmas, no cuesta nada y ya vimos que tiene resultados. Pienso que si en ésto como en tantas otras injusticias que afectan al mundo ponemos nuestro granito de arena los pequeños milagros pueden llegar a suceder.
Muchos besitos y Gracias.
Lucy
2 Marzo 2007 | 12:39 PM