La Coctelera

rincones

3 Abril 2007

SEMANA SANTA

Hace unos cuantos meses Peterpainter me sugirió que redactara un artículo sobre Sevilla, donde tenía pensamiento de venir en Semana Santa. Qué me iba a decir a mí... Inmediatamente escribí un post y en él procuré pintar de la mejor forma que pude la ciudad que se iba a encontrar en esa época. Hoy me apetecía hablar sobre las fechas en que estamos, sobre mi primavera y mi Semana de Pasión, y sinceramente no sé hacerlo de otra manera que en aquella ocasión. Me vais a permitir que por una vez recurra a desempolvar viejos papeles para acercaros a lo que yo estoy viviendo ahora.

Un año más Sevilla se pone guapa, arrebola sus mejillas con colores de primavera y se perfuma de incienso y azahares para acudir al encuentro de vírgenes y Cristos. Es la Semana Grande, y en ella Sevilla es más Sevilla que nunca. El cielo luce un azul esplendoroso, tan límpido que casi daña los ojos (y el alma ) mirarlo. El sol regala una calidez, que no calor, acariciadora, tierna, suave, que hace cosquillitas en la piel y caldea el ánimo... A algún pintor he oído decir que la luz que envuelve a mi ciudad en esta época no tiene igual en el mundo. Y coqueteando con ese cielo y con ese sol, la fragancia efímera, dulzona y sensual de los azahares. Tan diminutos que es casi un milagro que puedan concentrar un aroma tan penetrante en esos petalillos tan frágiles, que, maduros de olor, caen al menor roce...

No hay mayor placer que pasear a orillas del río y dejar inundar los
sentidos por el frescor que desprenden sus aguas turbias y verdosas, de
la deliciosa temperatura que nos invita a los sevillanos a desprendernos de cuanta ropa es posible, pasados los rigores del invierno, para no perder un segundo de esa caricia... A la verita del Guadalquivir, a un lado, está la sólida Torre del Oro; cerca, irguiéndose orgullosa sobre cuanto la rodea, la esbelta Giralda, mora gitana, alta y gallarda, desafiante en una belleza única que no han marchitado un ápice los siglos que ha visto pasar a sus pies. En la
otra orilla de la ribera de mi río, la calle Betis, emblema del barrio de Triana y que llena a ésta de orgullo. Y flotando sobre el río que da la vida a Sevilla, sobre el frescor, la mágica luz , la cálida temperatura, la Giralda y la Torre del Oro... el aroma de los azahares. De veras que no hay nada igual.

En estas fechas Giralda, Torre del Oro, Triana, el río, las gentes sevillanas... todo se viste de gala para acompañar por las calles a Cristo en su Pasión. Todo, incluso la lluvia...Es el principio de la primavera, y ya se sabe. El tiempo suele ser caprichoso. Hay días en que luce un sol luminoso que promete espléndidas jornadas de Semana Santa sevillana, de capirotes, de hermosas mujeres con traje de mantilla, de niños bulliciosos, de brillantes sonidos de campanas, de olores a almendras garrapiñadas, a incienso, cirios y azahares... Pero la tarde se llena de negros nubarrones que descargan una lluvia intensa, desesperada, que parece querer ahogarlo todo... Verdaderamente, hay veces en que el tiempo es traicionero; la lluvia impide salir a los pasos, y el llanto de los nazarenos, que han estado esperando todo
el año para salir acompañando a su Cristo o a su Virgen, no alcanza
consuelo. Las lágrimas del cielo y de las gentes de Sevilla se unen a las
que vierte la Madre por la pérdida de su Hijo.

Los días en que la nubes pueden aguantar su pena y no la derraman
sobre mi ciudad, ésta se hace Arte, así, con mayúsculas, Arte y Pasión.
Jesús, Pilatos, María, los soldados romanos, María Magdalena...desfilan por las calles sevillanas sin que se sepa muy bien si son de carne y hueso o efigies cinceladas con tal belleza y realismo que encoge el alma el sufrimiento que reflejan los rostros de los personajes principales del drama, e indignan la burla en las sonrisas de los soldados o la indiferencia en los ojos de Pilatos mientras condena al suplicio a un inocente.

Sobre canastillas de madera bellamente labradas , a veces recubiertas de pan de oro, cuajadas de flores, de cirios, de candiles, discurre por Sevilla la tragedia que tuvo lugar hace 2000 años a hombros de costaleros, cubiertos por faldones que, naciendo del borde de esas canastillas, van a morir en el suelo para ocultarlos. Caminan muy lentamente, encogidos, soportando sobre sus nucas y hombros el peso de la Pasión de Cristo, que no solo desgarra sus almas, sino también sus músculos, su piel... Cada cuadrilla de costaleros ha de ser reemplazada a determinados intervalos por otra, igualmente orgullosa de acompañar con su sufrimiento el del Cristo o la Virgen que portan. El capataz guía y ordena sus movimientos, los anima, les riñe, los jalea...

Hay momentos especialmente emotivos en que el orgullo - y el sufrimiento - de los costaleros no alcanzan límite: cuando el sitio por el que discurre el paso es especialmente difícil por su estrechura o cuando mecen la imagen que llevan... No te imaginas lo que es ver mecer a un paso... La banda de música toca marchas que traspasan la piel y los tímpanos como dagas afiladas, que ponen la carne de gallina... El Cristo o la Virgen parecen adquirir vida propia, una vida mágica, suave, oscilante, casi acariciadora en ese delicado movimento de vaivén. El incienso que los monaguillos esparcen desde los pesados incensarios de plata embriagan los sentidos, uniéndose al calor que suele reinar, al perfume denso de las flores que adornan el paso, al de la cera de los cirios que se consumen en una muerte lenta mientras dura la procesión... De repente todo transcurre como a cámara lenta... Las vaharadas del incienso envuelven el ambiente en una neblina irreal, la música llega a ser estridente, penetrante, casi alienante, ricos perfumes flotan en el aire, el movimiento de la imagen se vuelve tan cadencioso que raya en lo sensual... Los espectadores, hechizados por la magia del momento, enervados por el fervor, aplauden frenéticamente, y los costaleros redoblan el esfuerzo, las magulladuras en sus hombros, el dolor en sus extremidades... y su orgullo.

¿Qué decir cuando el paso se para al pie de un estrecho balcón, donde alguien canta una saeta con voz rota y desgarrada, llena de tonos y matices..? No hay música, el único instrumento que suena rasgando el aire y el silencio es la garganta prodigiosa generalmente de una mujer. El silencio que se hace es denso, podría cortarse con un cuchillo, la respiración se detiene, el vello se eriza en la piel, y un escalofrío recorre la espalda más curtida... La emoción invita a las lágrimas a hacerle compañía, y créeme que es difícil resistirse...

La riqueza de los pasos, la belleza de las imágenes, las marchas procesionales, las saetas, los olores, la fe, el fervor rayano a veces en el fanatismo... Arte y Pasión en mi Sevilla.

Te garantizo que el mayor espectáculo del mundo es esta Semana Santa en mi tierra, aún presidida por los azahares...

RENAISSANCE

servido por rincones 20 comentarios compártelo

20 comentarios · Escribe aquí tu comentario

hapte

hapte dijo

Niña arte el tuyo...he olido los azahares, los cirios, la primavera..., he sentido el calorcito, ...he escuchado las aguas del Guadalquivir, los tambores, la saeta, el llanto de los cofrades, la lluvia, ..he vivido a través de tu escrito la belleza de Sevilla y su Semana de Pasión...oleeee¡¡¡ por ti
Disfrutala y muchos besos

3 Abril 2007 | 12:16 PM

rincones

rincones dijo

Este año tendré que dejarla pasar, Hapte, por eso necesitaba recrearla aunque fuese con la palabra.. Pero el año próximo no pienso perderme naaaaaaada de naaaaaaaaada... A ver si la vemos juntas, anímate..

Un besazo para ti, mi reina.

3 Abril 2007 | 12:27 PM

hapte

hapte dijo

Pues mira que te cojo la invitación..con lo que a mi me gusta Sevilla y las ganas de darte un abrazo , aunque espero que eso ocurra antes...por cierto hay amigos que vuelan como las aguilas no??...esta tuneandose , lo viste ya?jajjajja¡¡¡
besos tesoro

3 Abril 2007 | 12:57 PM

rincones

rincones dijo

Esa invitación está en pie, quede bien claro, pero por supuesto que nos veremos antes, en cuanto estas piernas puedan ponerse en marcha.

Sí, lo vi.. Solo espero que, como las águilas, vuelva a elevar el vuelo. Es de esa gente que merece la pena..

Besos, cielote.

3 Abril 2007 | 01:03 PM

castelfocognano

castelfocognano dijo

Hay días en que la distancia duele más que de costumbre. Antes era sólo Italia, desde hace un tiempo se han agregado otros lugares... pensar que cuando era joven no llegaba a entender bien a mi Papá. "El corazón dividido"...
Precioso post Ren, preciosa tu Tierra y tu relato.
Muchos besitos y Gracias por el Viaje...
Lucy

3 Abril 2007 | 03:40 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Maravilloso viaje por tu amada ciudad nos has brindado hoy, queridísima amiga. No en balde la Semana Santa en Sevilla tiene fama mundial. Hace más de 2000 años trataron de apagar el amor, y esta increíble celebración nos demuestra, que a pesar de los esfuerzos por aplastarlo, el amor sigue vivo y luchando como nunca. Tengo fe en un mundo mejor. Besitos.
PD- Estoy enferma con una infección en la garganta..., snif.

3 Abril 2007 | 04:31 PM

eltioantonio

eltioantonio dijo

Querida Ren:
Lo escribo en forma de carta, deberías de ser nombrada patrocinadora oficial de tu ciudad con un cargo en Turismo, este post no deja indeferente a nadie; sobre todo el toque del olor que invade a Sevilla y lo llena de esa energía especial, que es coronada por las saetas que acompañan la peregrinación.

Besos y buena semana santa

3 Abril 2007 | 04:54 PM

eric

eric dijo

Estoy totalmente de acuerdo con Eltioantonio ¡qué descripción! con efectos especiales y todo porque me llegaba los olores, los sonidos, la luz...

No conozco Sevilla pero me has puesto el gusanillo.
Un besote.

3 Abril 2007 | 08:17 PM

rincones

rincones dijo

Cuando somos jóvenes no llegamos a entender lo que es un corazón dividido, Lucy/strong>. Es viviendo como se nos va fragmentando, pero a la vez todos esos lugares y personas que se van apoderando de nuestro corazón en tanto sitios nos van enriqueciendo. La cara y la cruz... Cuando duele es porque lo sentimos, porque existen esas personas, esos lugares, y nuestra vida estaría más vacía sin ellas. No es difícil acortar distancias cuando se le lleva dentro...

Un besote, cielo, y gracias por estar aquí.

4 Abril 2007 | 10:06 AM

rincones

rincones dijo

Es que mi ciudad es maravillosa, Madeleine, ella se dibuja sola, tira de las palabras...

Sí que es espectacular nuestra semana santa... Desde el s. XVI procesionan por las calles tallas de madera representando a vírgenes ricamente vestidas, rodeada de cirios encendidos y de flores, cubiertas por un palio espléndido bordado en hilos de oro, plata, seda, etc, Cristos tan vívidos que rompen el alma, a veces rodeados de romanos representados con tanta fidelidad que solo les falta hablar.... Y cada paso precedido y seguido por multitud de nazarenos, algunos descalzos, otros cargando cruces de madera durante las 7 u 8 horas que suele durar el recorrido... Si añades los monaguillos con sus incensarios, las bandas de música, las saetas que se cantan en los balcones..bueno, es un espectáculo que hay que vivir. Cierto y verdad que cada cul lo vive a su manera, muchos se dejan llevar por la nota folklórica, pero la inmensa mayoría lo vive un hoy día con auténtico fervor. Eso se palpa en el ambiente..

¿Sabes algo? Una de las cosas que más me gusta de ti es precisamente tu fe en un mundo mejor.. :-) No cambies nunca..

Un besote, y cuídate muchísimo esa garganta.

4 Abril 2007 | 01:27 PM

rincones

rincones dijo

Me has despertado una sonrisa de oreja a oreja, Antonio... Si me contratan en Turismo desvío a todos los turistas para Sevilla, dejo vacías de "guiris" las calles del resto de los destinos turísticos de España..jajajaja..

Pero bueno, ahora en serio, es que Sevilla se "vende" sola, de veras..

Un beso enorme, maestro.

4 Abril 2007 | 02:20 PM

rincones

rincones dijo

Pues te aseguro que esta descripción no es sino un pálido reflejo de la realidad, Eric. No hay palabras suficientes para pintar con realismo esta ciudad, solo se puede acertar a hacer un leve boceto. Y vivir la semana santa no tiene nada q ver con leer sobre ella, o verla en un documental. Hay que impregnarse de olores, colores, sabores..para poder decir que de verdad se ha visto, respirar ese aire, dejarse llevar por el ambiente. Es magia pura lo que emana Sevilla en estos días..Ni Feria ni nada..

¿Te animas..? Ya mismo tenemos aquí la del año que viene.. ;-) Yo te hago de guía..je..

Un besote, Eric.

4 Abril 2007 | 02:45 PM

Misipayi

Misipayi dijo

¡ Que bonito ren!, me ha resultado tan familiar todo el texto, que me has hecho revivirla como si estuviera allí. Sobre todo ese olorcito a incienso que se respira en todo el centro. Sevilla en estas fechas es todo un espectaculo, Esperemos que la lluvia no les dé una irritación a los sevillanos.

Un beso penitente.

4 Abril 2007 | 02:46 PM

rincones

rincones dijo

Ya lo creo, Misipayi es increíble como está la ciudad.. Ayer llovió a medio día, pero llovió de forma desesperada, ni te lo imaginas. Las cofradías de la tarde se suspendieron, pero al rato dejó de llover, salió el sol y el cielo quedó tan azul y transparente que parecía un espejo.. Total, salieron todas o casi todas, aunque con retraso. Menos mal, porque los cofrades se pasan el año esperando este día, y es frustrante para ellos que el tiempo impida procesionar.

Un beso, cielote, y no trabajes mucho.

4 Abril 2007 | 03:03 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Ren, he estado pendiente para ver si te veo en internet. Cómo va la terapia? Besitos.

4 Abril 2007 | 09:41 PM

rincones

rincones dijo

Va, Madeleine, va... Son ejercicios sencillos pero que al incidir sobre aquello que tengo medio atrofiado cuestan muchísimo trabajo, y termino como si me hubiera pasado una apisonadora por encima. Pero bueno, poquito a poco, ¿verdad?
Espero verte mañana, estaré pendiente.

¿Cómo sigues tú? Espero que mejorando también..

Un besazo, princesa.

4 Abril 2007 | 11:34 PM

Peter Painter

Peter Painter dijo

Bravo de nuevo!! Ren

Hay cosas que uno no se cansa de volver a leer y a vivir.

Nuestras vidas paralelas nos hacen mentar el azahar simultaneamente. Casualidades de al vida.

No puedo estar en Semana Santa, pero pronto estaré muy cerquita de ti. En Córdoba. Desde allí cantaré mirando al sur una saeta lo mas alto que pueda para ver si me puedes oir.

Cantar del Pueblo Andaluz
Que todas las primaveras
Anda piediendo escaleras...

HAs visto, y estoy tarareando...Ya voy entrenando...

Todo sigué bien, pese a mis ridiculas ausencias, siempre me acuerdo de ti.

Siempre estaremos ahí

Besos cielo!!

6 Abril 2007 | 01:03 AM

rincones

rincones dijo

Estoy segura de que te oiré, Peter, hay cosas que las distancias no alejan...

Tus ausencias no son ridículas, son requeridas por un ritmo de trabajo al que nadie puede sustraerse por muchos propósitos que nos hagamos, porque el día solo tiene 24 horas y no da más de sí. Lo bonito es que siempre que tienes un hueco vuelves... :-) Y que aunque no estés físicamente , lo estás siempre. Es lo que tiene poseer magia, y tú estás bañado en ella.

Un beso, cielote. Siempre,siempre estás..

6 Abril 2007 | 11:43 AM

Adrys...

Adrys... dijo

Hola Ren, me gusto tu post, tu siempre tan... sè que descriptiva no te define de hecho ni le llega, pero es impresionante como haces que la mente viaje hasta Sevilla y podamos recrear lo que nos cuentas, hermosa època has elegido para contarnos, un dìa estare ahì en Sevilla para vivirlo que imagino es totalmente hermoso y reflexivo ante todo.

Besos y saludos que hace tiempecito que no me paro por aqui con un comentario, solo los he leido.

Adrys...

9 Abril 2007 | 12:48 AM

rincones

rincones dijo

Adrys, me alegra muchísimo volver a verte. Mil gracias por tus palabras; si las mías han servido para dejarte entrever algo de lo que es mi ciudad en estas fechas me doy por contenta. Cuando vengas aquí te darás cuenta de que lo que yo pueda decir es solo un pálido reflejo de la belleza de esta tierra...

Un beso.

9 Abril 2007 | 11:30 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Realmente somos dos personas en esta sección. Un grancanario, EUDLF, y una sevillana, RENAISSANCE. La idea de publicar un blog conjuntamente viene de nuestra inquietud por expresar ideas, cuanto menos, curiosas en un crisol de chispas.

Lo más extraño es que jamás nos hemos visto en persona. Pero la amistad ha crecido en nuestros momentos más duros y dolorosos. Valga como brindis nuestra aportación al mundo de las letras, los sentimientos y nuestra esperanza de que el ser humano es un espíritu sin fronteras.


(How to tell stories. De Sebastian Holmer).

Si desean hacernos alguna sugerencia pueden hacerlo a a.los.rincones@gmail.com

Fotos

rincones todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera