VIDA EN SUSTANTIVO
Luz al final del túnel, azote y llanto.
Papillas, biberones y pañales. Sueño.
Muñecas y libros. Casa. Juguetes y libros.
Casa. Libros.
El bien y el mal, el cielo y el infierno:
demasiados pensamientos, en vez de juegos... Libros. Casa.
Niños y risas en la calle.
Vida a través de los barrotes de hierro de la ventana.
Vida sellada en una casa cerrada. Infancia traicionada.
Adolescencia fugaz, espejos dolorosos,
el cuento de la Cenicienta, y el del Patito feo.
Más libros. Pinceladas de una lata de pintura incolora,
vida goteando en papel, vida por descubrir.
Sin embargo, sueños, esperanza...
Juventud dorada, breve felicidad prestada.
Ideales quijotescos,
utopías más tarde diluidas en tajantes realidades,
lento y efímero aroma a ilusiones y proyectos,
vida bebida a tragos largos, toda la vida por delante.
Música sentida, amor entregado sin reservas,
el sol trenzado en el pelo, la luna soleada en la sonrisa,
aún pueril inocencia sajada por los sueños en ella cobijados.
Madurez sobrevenida, anticipada, repentina...
Lazos equivocados, hijo, tren sin destino,
niñas ensangrentadas, barco a la deriva. Sin brújula.
Muertes, preguntas sin respuestas.
Descanso suspirado, vida a golpe de gubia y formón.
Nuevamente vida no vivida, vida a través de la ventana,
de barrotes de insatisfacción, aislamiento y soledad.
Pocas estaciones ya para el fin de trayecto, con poco interés...
Solo paisajes asolados en el alma. Inerte piedra viva.
Oscuridad al final del túnel.

RENAISSANCE







eric dijo
¿Una visión pesimista de la vida, o un mal día?
18 Abril 2007 | 08:29 PM