MIGUEL HA MUERTO

Su viuda y sus hijos reciben en la casa seca.
Uno tras otro, pasan todos los vecinos del pueblo.
Ánimos, condolencias...
La noche desgrana lenta sus horas , aromadas en tomillo y romero
sembrados en el patio andaluz, en cirios que velan el cuerpo,
en recuerdos fundidos en sepia al calor de conversaciones
murmuradas en voz baja, monótono ronroneo.
Horas aromadas en cansancio de horas. En dolor, en muerte...
...
Las primeras luces del día asisten también al inacabable velatorio,
mezcladas con vecinos que van y vienen,
con sueño, agotamiento y pena de viuda e hijos, que permanece,
con necesidad de descanso y silencio que nadie entiende,
con tazas de café, y más tarde de caldo, que las hijas
ofrecen a los que velan, triste y forzada la sonrisa.
...
Las cinco, hora de sol y sangre en la arena de la plaza...
Llega el coche negro, y los hombres sacan el féretro.
La viuda acaba de sentirse romper por dentro.
Llora y suplica bajito... "No os lo llevéis, dejadlo conmigo,
es mi compañero..."
Lágrimas amarillas se mezclan con las de la mujer.
Son las de los cirios, cuando los apagan...
...
El cortejo, lento, recorre andando tras el coche negro
la estrecha y empinada calle que lleva a la iglesia,
contemplado en respetuoso silencio por las casitas blancas,
encaladas, con anchas molduras del color del albero
que abrazan puertas y ventanas.
Muy serios, acompañan al cortejo un perro callejero
y el tonto del pueblo, inexcusables invitados por su cuenta
a toda boda, bautizo o entierro...
...
Suenan, tristes,las campanas de la iglesia,su voz rota repica a muerto.
Misa ante el retablo barroco, huecas palabras del cura a su término
para reconfortar a la familia. Vano intento...
Cola interminable, como sierpe multicolor,
en el pasillo central para dar el pésame,
avalancha de besos, apretones de manos y "lo siento"
de medio pueblo, soportados por viuda e hijos
con sonrisa estoica, desmentida por el dolor y el agotamiento.
...
De nuevo el cortejo fúnebre recorre, fantasmal, la calle,
camino del cementerio, pequeño, hasta bonito, recoleto...
Féretro al nicho, flores, plaqueta de cemento, el albañil repella...
Acto final y epílogo.
La gente fuma, ríe, habla de fútbol, de niños, de hipotecas...
Miguel ha muerto.
RENAISSANCE








eltioantonio dijo
Querida Ren, no sé? qué comentar, a pesar del dolor por la muerte de este hombre, los detalles del funeral, no dejan indiferente a la belleza de las descripciones, los olores, los sonidos y el dolor. Espero solo sea un escrito, no de ser así, siento mucho la muerte de este hombre, que parecía ser especial para los suyos.
Besos
15 Mayo 2007 | 12:32 PM