La Coctelera

rincones

21 Diciembre 2008

EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD

Hace días  que las calles están adornadas con bombillas multicolor, que por ellas transita gente cargada de prisas y de paquetes de regalos, y que en todos lados se vuelve a oír aquello del espíritu de la Navidad. A mí con esto me ocurre como los “días de”: el día del niño, el de la mujer trabajadora, el día sin tabaco, el de la amistad, el de la paz… Todos ellos símbolos de algo que debiera estar presente en nuestras mentes y nuestras actuaciones todo el año pero que se ve que jamás lo está, porque una vez cada 365 días es preciso hacer sobre ello una llamada de atención, cacareada por políticos, medios de comunicación, organismos oficiales… Todos nos sentimos muy concienciados ese día. Mañana ya no toca.  A finales de la pasada Navidad  recibí en el móvil uno de esos mensajes que todo el mundo  manda a todo el mundo en determinadas fechas y que, aunque alusivo a éstas en que ahora estamos, por su ironía rayana en el sarcasmo me parece extensible a los “días de”:

“Aviso a toda la población: el simulacro de Paz y Amor ha finalizado. Guarden los langostinos, insulten a sus cuñados y disuélvanse".

De acuerdo, soy una escéptica... Pero hace muy poco leí una historia, por lo visto cierta, que me conmovió lo indecible,  hizo trastabillar un escepticismo que cada año crece conmigo, y me dejó pensando que quizás al fin y a la postre estos “días de” sí que dejan poso,  y que el espíritu de la Navidad no es una simple frase hecha, al menos, no siempre, porque a veces es capaz de despertar lo mejor de nosotros mismos: nuestra humanidad.  Sucedió en la noche del 24 de diciembre 1914,  principios de la Primera Guerra Mundial, en el frente de Ypres,  una ciudad en el sur-oeste de Bélgica. Se esperaba una fuerte ofensiva germana para esa noche o la de Año Nuevo, y las tropas anglo-belgas estaban preparadas para responder de forma contundente.

Cuando los hombres del segundo regimiento de guardias escoceses advirtieron multitud de pequeñas luces que brillaban en el lado alemán estuvieron seguros de que se trataba del comienzo del anunciado ataque, y sin más demora abrieron fuego contra el enemigo. El desconcierto comenzó al advertir que aquella nutrida descarga no estaba siendo respondida, pero aún creció más, hasta llegar al estupor, cuando desde el lado contrario llegaron unas voces que, en un inglés con fuerte acento germano, exclamaban: "You no shoot, we no shoot." (si ustedes no disparan, nosotros no disparamos).

No tardaron en salir a descubierto soldados alemanes, en actitud claramente pacífica, y a los pocos minutos hombres de ambos bandos intercambiaban chocolates, cigarrillos, licores,  todas esas minucias que en circunstancias como estas constituyen pequeños tesoros. Y, por supuesto, palabras. Así pudieron saber los aliados que aquellas luces eran las de los arbolitos de navidad que el Ejército alemán había enviado a sus tropas en el frente. Al de Ypres se habían mandado varios, de ahí la gran cantidad de lucecitas,  que habían llamado la atención de los escoceses.

El día 25,  muy de mañana, los soldados de ambos bandos salían de sus respectivas trincheras para confraternizar con “el enemigo”. Intercambio de tabaco, cerveza, chocolates, fotos familiares… Hasta partidos de fútbol hubo con pelotas hechas a lo como se pudo. Precisamente en lo sucedido este día está basado en vídeo de Paul Mc Cartney que prologaba este post.

La tregua, a pesar de las tajantes órdenes en contra de los altos mandos, se prolongó hasta la mañana del día 26, en que comenzó de nuevo el fuego cruzado entre las dos líneas del frente.  Y  no hago más que preguntarme  qué sentirían en uno y otro bando cuando de nuevo tuvieron que empuñar sus armas, esta vez no contra algo casi abstracto como fuerzas enemigas sin rostros ni cuerpos bajo el casco y el uniforme, sino contra seres de carne y hueso cuyas facciones sí conocían ahora, con los que habían estado hablando, bebiendo, bromeando, jugando al fútbol…

Ypres resultó destruida casi en su totalidad al finalizar el conflicto, la Gran Guerra se saldó con más de 31 millones de muertos, heridos y desaparecidos… Pero hubo un momento en que el horror se detuvo, y precisamente fueron los malos de siempre de la película quienes tuvieron la iniciativa. Hubo un momento en que unos hombres no quisieron matar a otros a pesar de las órdenes que tenían, en que fueron capaces de perdonar las bajas que se habían infligido mutuamente y relegar el rencor que hace concebir hacia el enemigo ver caer a un compañero muerto a tus pies, capaces de compartir los pocos lujos que tenían, de olvidar lo que les enfrentaba y recordar que todos somos, al fin y al cabo, seres humanos. No había paquetes de regalos envueltos con  papel de brillantes colores colocados al pie de un belén o de un árbol de navidad profusamente decorado,  ni mesas y manteles, ni villancicos, ni luces en ninguna calle. Pero esa noche, entre ruinas, fango,  alambradas y armas momentáneamente abandonadas y silenciadas, era más navidad que en multitud de hogares de todo el mundo. Si hubo un lugar en el mundo aquel 24 de diciembre de 1914 en que de  nuevo nació el Niño Jesús, fue en Ybres.

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26 comentarios · Escribe aquí tu comentario

diasazules

diasazules dijo

Maravillosa historia aunque duro
pocos días y yo me pregunto como
tu que pensarían cuando empezaron
otra vez los disparos de un lado y
de otro?

BESOS Y FELICES DIAS

21 Diciembre 2008 | 10:00 PM

Luis Gómez

Luis Gómez dijo

El sentimirnto y fraternidad de los involucrados en este hecho tuvo un alto de una fuerza extraordinaria que solo toca nuestros corazones cuando existe lo que llamamos fe y que se puede perder en un instante de nuestras vidas y los que nos rodean. Sin embargo de todos los soldados hubieron algunos que abortaron sus ordenes debido a que su poder de hermandad era alto

21 Diciembre 2008 | 10:47 PM

Luis Gómez

Luis Gómez dijo

En este dia tan especial de navidad deseo a todos lo que vivimos en esta querida y contaminada nave espacial (tierra) que todas nuestras diferencias sean desvanecidas y la venda del egoismo que llevan algunas personas del entorno politico se disipe en bienestar de toda la humanidad FELIZ NAVIDAD

21 Diciembre 2008 | 10:58 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Muchas veces se afirma que, “cuando uno no quiere dos no se pelean”. Es cierto, pelea no hay, combate tampoco, y guerra mucho menos. Pero ninguna de estas tres cosas garantiza el daño, el perjuicio, el menoscabo y por supuesto tampoco, la violencia, de obra y de palabra.

Sirva como ejemplo una violación sexual. Ella es el paradigma de una agresión en la que una de las partes no desea ser agredida ni violentada, dañada y vejada.

Todas las guerras tienen casos parecidos de treguas como ésa que cuentas.

Algunos años después, durante el primero de la Segunda Guerra Mundial, en el frente occidental tuvo lugar lo que se conoció como “la guerre drôle”, la guerra de broma. Los frentes estaban establecidos y nadie disparaba un fusil. Los soldados de ambos bandos, franceses y alemanes, se dedicaban a jugar al fútbol y a tomar el sol. ¿Quién quiere una guerra?, se preguntaban en París y Londres.

¿Quién?, la “Bestia”, respondía alguien desde algún lugar.

El problema de estas cosas es que deseamos pensar que la buena voluntad soluciona todos los problemas, dando por supuesto que las personas poseen eso, buena voluntad, y lo poseen como garantía de fábrica, que ya va incorporado cuando los parieron o incluso antes.

No es cierta ninguna de las dos afirmaciones.

No todo el mundo posee buena voluntad y buenos sentimientos.

Y aún teniéndolos, tampoco son suficientes ni representan ninguna garantía que solucione problemas y conflictos.

La gente solamente llora a sus muertos, a nadie más. Y no todos son “sus muertos”, la mayoría son los muertos de los demás.

La trinchera, y la vida que en ella se lleva, es una metáfora dura de la vida misma.

La Guerra Española está llena de anécdotas conmovedoras, sobre soldados de diferente bando que conversaban desde sus propias trincheras.

Mi padre estuvo en ellas y me contaba que en la mayoría de ocasiones la conversación, si a eso se le podía llamar así, era una retahíla de insultos que solamente intentaban desmoralizar al contrario.

Eso sí, al final llegaron los besos y los abrazos. Llegaron cuando la guerra terminó y hubo un vencedor. Después de las efusiones de amor fraternal y las lágrimas por tanta sangre y sufrimiento vertido, a los perdedores los llevaron presos a unos campos de concentración, prados a la intemperie. Unos tuvieron la suerte de poder marcharse, como mi padre, a otros, en cambio, los fusilaron, o murieron de hambre. Y a los elegidos, después de tenerlos sin comer durante días, les ofrecían luego un plato de garbanzos o lentejas cocidas con carne. Los débiles se lo zampaban en dos minutos, y al cabo de dos horas morían reventados entre las risas de sus carceleros.

Saludos.

23 Diciembre 2008 | 01:46 PM

Mantis

Mantis dijo

Pues mi espíritu navideño hoy brilla por su ausencia, el pobre lo ha devorado un virus de esos febriles...
Leí esta historia que me pareció muy emotiva, y los comen...

Yo no he conocido ninguna guerra y sólo mi abuelo tuvo que vivirla pero no hablaba mucho de ella. Supongo que no hay grandes diferencias entre unas y otras, en todas ellas se mata y se muere.
Pero me quedo con el espíritu de la navidad que has intentado transmitir con esta historia, porque aunque sólo fuera por unas horas pudieron permitirse esa tregua en esos días...

Y que no ando yo muy católica hoy pero que sepa usted que con Enya ha atinado de lleno, y yo te voy a dejar una versión más heavy, para que recargues las pilas para esta noche... ;-)

http://es.youtube.com/watch?v=B-3yGVVmn4U

¡Feliz navidad y todo lo mejor para ti y los tuyos!

Un beso Ren

24 Diciembre 2008 | 05:52 PM

el-peletero

el-peletero dijo

Bon Nadal per a tu, Ampar i per a tota la teva familia.

Un petó ben fort del teu amic.

25 Diciembre 2008 | 01:14 PM

earendil

earendil dijo

El día que leí esta historia por primera vez tomé conciencia de la inutilidad de las guerras para resolver las diferencias...

Era un adolescente, estaba suscrito a Greenpeace, a la Muy Interesante y era un ferviente ecologista desde el colegio...

Puede que opine con más fuerza de la misma forma, pero siento que no estamos haciendolo bien... somo capaces de enfrentarnos de por vida a un vecino por un quítame de ahí ese coche, no hagas ruido, la basura se saca a otra hora y demás tonterías...

Somos capaces de pelearnos con la familia por una incomprensión o una diferencia de carácter... somos capaces de no hablar nunca más a esa persona que nos traicionó una vez en algo en lo que creíamos fervientemente...

Capaces de lo peor, pero también de lo mejor...

¿No sería más faćil para Israel, si todos vivieran en Paz?
¿No sería estupendo mandar las opiniones de los líderes poĺíticos al carajo si lo que pretenden es enfrentarnos?

Mi breve experiencia personal me ha enseñado que hablando se entiende la gente, que no hay que dar nada por sentado, que la gente no es blanca o negra, es definitivamente gris... que somos lo que nos rodea y que cada vez que apartamos a una persona de nuestra lado, perdemos la oportunidad de tener un aliado, un hermano que quizá hubiera podido estar con nosotros cuando lo necesitáramos...

Quzá sólo sea un extensa opinión después de recordar el relato en tu estupendo post, pero, amiga Ren, sólo sé una cosa segura en esta Vida...

"La Paz es el camino"...

Arrivederci y Feliz Navidad !

25 Diciembre 2008 | 07:28 PM

ren

ren dijo

Duró un día y una noche, Días, y supongo que el momento en que se reanudaron los disparos debió de ser traumático, hacer fuego sabiendo que puedes darle a ese que horas antes jugaba al fútbol contigo o se fumaba un cigarrillo a tu lado charlando tiene que serlo.

Besos, y felices días también para ti.

26 Diciembre 2008 | 07:58 PM

ren

ren dijo

Ojalá tus buenos deseos se vean algún día cumplidos, Luis.

Gracias por tu visita y por tus palabras. Felices fiestas, y un cordial saludo.

26 Diciembre 2008 | 08:00 PM

ren

ren dijo

Es así, Pele. En Ypres, en otros sectores del frente, esa misma noche se produjeron situaciones similares: en uno los alemanes enarbolando una pancarta en que decía “Merry Christmas”, en otro cantando villancicos que enseguida fueron coreados por los ingleses al otro lado de la línea de fuego… Y todas las guerras, incluida la nuestra, la Civil, cuentan con anécdotas como estas, no solo en navidad. Los alemanes decían a los ingleses: “Nosotros somos sajones, vosotros anglosajones, ¿por qué tenemos que pelear?”

Yo creo que tanto en “la guerre drôle” como en el caso que se cuenta en este post o que se producen en cualquier guerra lo que ocurre es que durante un corto periodo de tiempose impone el sentido común, y lo que dicta el sentido común es el absurdo de una confrontación armada. En Ypres fue el espíritu de la navidad lo que lo despertó, en otros momentos y lugares supongo que cualquier otra circunstancia que avivase ese otro espíritu, el de hermandad, que al fin y al cabo es el que subyace en el de las navidades.

Yo no creo en la bondad del ser humano, pero sí que cualquiera es capaz de realizar buenas acciones, de tener buenos sentimientos y hasta de ser noble y generoso en un momento determinado aunque en realidad se sea un hijo de su madre sin empacho a la hora de clavar puñales de frente o por la espalda. Ahí tienes a los torturadores de los regímenes dictatoriales, y, sin ir tan lejos, a personas próximas a nosotros; yo conozco alguna que otra, y seguro que tú también. Supongo que es una forma más o menos inconsciente de aferrarse a su condición de seres humanos. Pero también tenemos todos un terreno abonado por la maldad, que o bien por nuestro propio carácter o bien por vernos sometidos a circunstancias extremas nos hace olvidar esa humanidad. A principios de la guerra los dos bandos confraternizaban el día de navidad, y después de jugar al fútbol e intercambiar regalos volvieron a coger las armas; debieron de olvidar muy pronto aquellos momentos, porque Ybres resultó casi destruido al final de la contienda. Rojos y nacionales se abrazaban al terminar la guerra, y después se alanceaban republicanos en las plazas de toros extremeñas, como si de astados se tratase, o se les reventaba hartándolos de legumbres con carne.

A mí el escepticismo me va ganando terreno año tras año, Pele, pero teniendo en cuenta que el hombre es el ser con peores instintos sobre la tierra, creo que si no potenciamos en la medida de lo posible los buenos que también poseemos terminaríamos por fagocitarnos unos a otros. Los “días de” o el espíritu de la navidad son maneras de inculcar valores como la solidaridad, el respeto, la generosidad…. Y buena falta que nos hace.

Petons de Nadal.

26 Diciembre 2008 | 08:01 PM

ren

ren dijo

Todas las guerras son lo mismo, Mantis, un sinsentido, solo varían los uniformes, las épocas, las armas, pero en todas, como dices, se mata y se muere. Y perdemos lo que debiera de caracterizarnos: la humanidad. Por eso me emocionó tanto la anécdota referida en el post, porque supuso recobrarla aunque fuese por un día y una noche, porque me gustaría pensar que el verdadero paréntesis en ella no fue esa tregua, sino los cuatro años de guerra, y lo que viene después de una guerra, cuando el bando vencedor impone sus condiciones.

Si yo atiné con Enya, usted atinó con el villancico rockero, señorita. Levanta a un muerto… :-)

Un beso enorme, y cuida ese catarro.

26 Diciembre 2008 | 08:01 PM

ren

ren dijo

Ese es el problema, Earendil, que tenemos una enorme facilidad para andar siempre enzarzados en alguna guerra, aun en tiempos de paz. Guerra con un vecino por la hora a que riega las macetas, con un compañero de trabajo por envidias o celos profesionales, con un familiar por asuntos de herencias, con un amigo por una palabra o actitud malinterpretadas… Y no es tan difícil evitar enfrentamientos, porque como bien dices hablando se entiende la gente, al menos si se pone buena voluntad, y por distintos que seamos siempre es posible hallar un punto de intersección entre las personas. Yo, al menos, he tenido la ocasión de comprobarlo, y aquí mismo, en la Coctelera.

Un besote, Earendil.

26 Diciembre 2008 | 08:02 PM

girasol

girasol dijo

Efectivamente, hubo un lugar dónde nació el Niño Jesús aquel 24 de diciembre de 1914, Ybres. ¿Pero de qué sirvó su nacimiento si el 26 decidieron matarlo? Eso demuestra de lo que es capaz de hacer el ser humano, es la historia que se repite cada año, ser buenos unos días para dexintoxicarse de la mala conciencia del resto del año.

Ren, te deseo lo mejor estos días y siempre. Que la felicidad te habite ahora y cada uno de los 365 días del Año Nuevo 2009 junto a esas personas que más quieres. Un fuerte abrazo!!!!

28 Diciembre 2008 | 04:42 PM

ren

ren dijo

Sí, Girasol, es lo habitual, unos días tranquilizando a Pepito Grillo, sintiéndonos buenos, dando besos abrazos a diestro y siniestro, para volver a las andadas en cuanto se descuelgan las luces de las calles y se guarda el arbolito de navidad. Pero en esta ocasión creo que fue distinto, que surgió un espíritu de hermandad sincero que no pudo durar más porque otros hombres, los que mandan, habían decretado que su obligación era matarse entre sí.

Desde luego, no sirvió para nada que el Niño Jesús naciera allí esa noche, quizás solo para recordar por unas horas a un puñado de hombres el absurdo de una guerra, que es posible entenderse aunque se hable otra lengua y se vista distinto uniforme... Y para soñar por un momento con una quimera: que un día, en la próxima confrontación bélica, los soldados de distinto bando que vuelvan a confraternizar en navidad decidan irse todos a sus casas, y que luchen entre sí los que mandan, si tanto empeño tienen.

Un beso enorme, princesa del norte, que la felicidad llame a tu puerta este año que está a punto de llegar y se quede a vivir en tu casa para siempre.

29 Diciembre 2008 | 11:44 AM

delavidaysuscosas

delavidaysuscosas dijo

Paso sólo un momento por aquí para desearte de todo corazón que estés pasando unas Felices Fiestas en compañía de tus seres queridos.

A pesar del tiempo que ha pasado sigues siendo alguien a quien recuerdo con muchísimo cariño.

Un abrazo

María

29 Diciembre 2008 | 04:31 PM

ren

ren dijo

Daru, María, ese cariño es recíproco. Me he preguntado muchas veces cómo irías, he pasado por tu blog... Y me alegra en el alma saber de ti. Gracias por tus buenos deseos, yo espero que estos días estén siendo lo más plácidos posibles para ti en compañía de los tuyos, y te deseo de corazón que cada uno de los días de 2009 te traiga un motivo para sonreír, aunque solo sea uno.

Un abrazo y un beso enormes, María.

29 Diciembre 2008 | 06:25 PM

Despistá

Despistá dijo

¿Te había dicho que alguien como tú se merece todo lo mejor para el año nuevo? es que ando muuuuuuuu despistá.... ;-)

Feliz Año mi querida Hada!!!!!!!!!!!!

http://www.youtube.com/watch?v=TiYZrgdBNq8&feature=related

31 Diciembre 2008 | 01:57 PM

ren

ren dijo

Mi querida Despistá, es que me miras con muy buenos ojos... :-)

Un besazo, y que desde ahí arriba te miren a ti con mejores ojos aún todo este año.

Niña, el vídeo es chulísimo....

2 Enero 2009 | 11:21 AM

ren

ren dijo

Bon any per tu també, noi.

Molts petons.

2 Enero 2009 | 11:24 AM

earendil

earendil dijo

Buenos días Ren !

Q tal va todo? Te echamos de menos por estos lugares... Me estoy preocupando.

Espero que todo marche bien, que los Reyes te hayan dejado buenos regalos y que las ganas de contar historias continuen intactas para disfrutar de este espacio como siempre...

Arrivederci !

24 Enero 2009 | 11:17 AM

ren

ren dijo

Mi querido Earendil, todo va bien excepto las ganas de contar historias, esas están al menos por ahora tomándose unas vacaciones. Tres años largos de blogueo pesan, y viene bien descansar un poco, ir visitando de vez en cuando las casas de los amigos y dejar las puertas de la propia solo entreabiertas para que puedan entrar amigos cariñosos como tú, pero también entrecerradas hasta mejor ocasión.

Te agradezco en el alma tus palabras, como podrás comprender, y nos seguiremos viendo en tu espacio. Los blogs son un venenillo, y como me resisto a dejar de entrar y salir de ellos cualquier día abro del todo las puertas.

Muchísimas gracias por tu interés, me paso la vida diciéndote que eres un sol, pero es que no me dejas otra opción...:-) Un beso enorme, grande, grande.

24 Enero 2009 | 04:03 PM

unokupa

unokupa dijo

Ren, ya ha pasado mucho tiempo ¿que ha sido de vuestras historias?

Menos mal que tenéis tantas y tan buenas que aun merece la pena pasar y leerlas una tras otra

Un abrazo

25 Enero 2009 | 02:11 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Una tregua, querida Ren, que lo único que hizo fue destacar más la insensatez y el horror de una guerra. Los soldados de ambos bandos, seres humanos valiosos convertidos por dirigentes dementes en marionetas. Besos.

30 Enero 2009 | 04:47 AM

ren

ren dijo

Unokupa, estamos de descanso de personal, que iba haciendo falta... Veo que tú volviste después de haberte tomado también una pequeñas vacaciones blogueras, y me alegra.

Un beso.

8 Febrero 2009 | 05:42 PM

ren

ren dijo

Tú lo has dicho, Madeleine, una tregua que sirvió para poner más de manifiesto aún el horror y el absurdo de una guerra, de que unos cuantos manejen a pueblos enteros y los suman en el dolor, en el sufrimiento, como quien sacrifica peones en un tablero de ajedrez.

Besos.

8 Febrero 2009 | 05:50 PM

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Sobre mí

Realmente somos dos personas en esta sección. Un grancanario, EUDLF, y una sevillana, RENAISSANCE. La idea de publicar un blog conjuntamente viene de nuestra inquietud por expresar ideas, cuanto menos, curiosas en un crisol de chispas.

Lo más extraño es que jamás nos hemos visto en persona. Pero la amistad ha crecido en nuestros momentos más duros y dolorosos. Valga como brindis nuestra aportación al mundo de las letras, los sentimientos y nuestra esperanza de que el ser humano es un espíritu sin fronteras.


(How to tell stories. De Sebastian Holmer).

Si desean hacernos alguna sugerencia pueden hacerlo a a.los.rincones@gmail.com

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